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Las tarjetas de crédito y su “efecto resaca”

5 Feb

tarjetas y efecto resaca

 

Las tarjetas de crédito son una muy buena herramienta para administrar nuestro consumo. Retrasan el momento del pago de un bien o servicio que consumimos hoy, pagando después y al mismo precio.

Esto, con una tasa de inflación alta como la que tenemos en Argentina, no deja de ser una ventaja.

 

El problema sucede cuando estos pequeños plásticos nos dan la ilusión de que podemos gastar más dinero del que tenemos.

Al momento de comprar, la tarjeta permite hacerlo. Pero al momento de pagar… aparece el “efecto resaca“, en el que nos damos cuenta de que gastamos más de lo que podíamos afrontar.

 

Esta semana, iProfesional.com publicó una interesante nota que menciona las estadísticas del incremento del uso de las tarjetas de crédito en vacaciones: en Diciembre de 2012 se utilzó las tarjetas de crédito un 40% más que en el mismo mes del año 2011.

Y una vez que las vacaciones terminaron, llega el momento de hacerse cargo de los gastos realizados.

Si tenés este problema: una buena alternativa para el próximo año será ahorrar antes de realizar el gasto, que siempre resulta mucho más motivador que tener que ajustarse una vez que el momento bueno ya pasó.

 

Las claves para evitar el Efecto Resaca

– Mantener siempre el control sobre nuestro consumo.

– Saber cuánto podremos comprar (¡y pagar!) al mes siguiente.

– Comprar sólo cuando lo necesitemos o hayamos planeado previamente, evitando los impulsos de tentaciones del momento, que pueden traernos dolores de cabeza al día siguiente.

 

Cómo lograr tus objetivos de una vez!

19 Mar

Guía paso a paso para alcanzar tus metas

Comienza por el primer paso

Con el espíritu de cambio que siempre trae el año nuevo, seguramente te hayas propuesto varios objetivos: vacaciones, un auto nuevo, incrementar tus ahorros o hasta casarte.
Ahora que ya pasaron más de tres meses, y las vacaciones ya terminaron, es hora de ponerse a trabajar en serio para lograrlos!

Lo único que necesitamos es organizar tus metas en el año, y luego armar el plan. Para ello, te propongo una serie de pasos súper simples:

1. Listar tus objetivos:
Escribí tus metas, y a cada una asignale la fecha en que querés cumplirla. Puede ser a más de un año!

Tip: a veces es mejor unas pocas metas bien gratificantes, que una gran cantidad que sólo logre estresarte!!

2. Poner el Precio:
No todas las cosas se pueden comprar… pero generalmente la mayoría de nuestros deseos tiene un costo. Buscá información sobre los precios de las cosas que querés (fijate en despegar el costo de las vacaciones que querés… o presupuestá esa fiesta que estás soñando).

Tené en cuenta que si falta mucho para la fecha estimada, el precio puede aumentar. Calculá un adicional por la inflación.

3. Plan de Ahorro:
Ahora que ya sabés cuánto dinero necesitás para alcanzar ese objetivo, armá un presupuesto de tus ingresos y gastos mensuales habituales (más info sobre cómo armarlo muy prontito), para estimar cuándo dinero podrás separar por mes a fin de juntar la suma requerida.
Cuántos meses necesitás para alcanzar ese dinero?

Tal vez te des cuenta de que con tu nivel de ahorro actual por mes, no llegues a costear tu objetivo en la fecha en que querías. No te decepciones!

Es cuestión de ver si hay algún gasto mensual que podamos reducir, buscar algún ingreso extra, o bien ponerle una fecha más realista a nuestra meta.

Con tus metas claras, ahorrar es mucho más fácil!!

Cómo evitar las peleas por dinero

22 Feb

Los tres métodos de Administración del Dinero en Pareja

Lo tuyo, lo mío y lo nuestro

 

Una buena administración del dinero en la pareja es un tema crucial para evitar peleas y lograr el futuro que desean tener (más sobre este tema en: Finanzas para Enamorados).

Para ello, existen básicamente tres formas de administrarse:

1) Separado: lo mío es mío
Cada uno se administra de forma totalmente independiente. Cuenta con sus ingresos y sus gastos personales. Los gastos grandes de la pareja se distribuyen en la forma acordada, y cada uno aporta para cada gasto o inversión en particular.
Por ejemplo: si deciden comprar un nuevo televisor para los dos, cada uno pagará cierta cantidad de la cuota (o del total!).
Esta forma suele ser usada en parejas nuevas, en las que todavía no hay un grado alto de confianza o compromiso a largo plazo. También en aquellas para quienes es muy importante la independencia, y desean controlar su dinero a su manera.
Este método es bueno para evitar discusiones y desacuerdos del dinero, pero el hecho de no armar un presupuesto en conjunto puede dificultar los planes en pareja y a largo plazo.

Las claves: Independencia, individualidad y libertad

2) Unificado: todo es de los dos
Este es el caso totalmente opuesto al anterior: ambos comparten todos sus ingresos, aportándolos a un fondo en común. De allí saldrá el dinero para todos los gastos: compras de la casa, bienes, inversiones, compras particulares (como ropa, salidas, etc.) y hasta regalos.
Este sistema es común entre parejas de largo tiempo, y con visión de muy largo plazo juntos, ya que el grado de compromiso es muy alto.
La ventaja de este método es que permite a la pareja llevar un mejor control sobre los gastos, presupuestar juntos, y buscar la mejor forma de alcanzar sus metas.
El lado negativo es que la privacidad e individualidad queda relegada a segundo plano. No tenés control exclusivo sobre tus gastos más personales. Y puede llegar a generar problemas cuando el nivel de ingreso o de gasto de alguno de los enamorados sea muy desparejo…

Las claves: Compromiso, solidaridad y equilibrio

3) Mixto: Lo tuyo, lo mío y lo nuestro
Acá combinamos un poco de los dos métodos anteriores: Cada miembro mantiene la administración de sus ingresos y gastos personales por separado, pero aportan cierta cantidad de dinero a un fondo común, que será destinado a la familia y metas de la pareja en su conjunto, como gastos de vivienda, vacaciones, salud, etc.
El monto que cada miembro aporte no necesariamente debe ser el mismo, lo importante es que esto se acuerde desde el principio, así como cuáles serán los gastos que se pagarán con dicho dinero.
Es muy positivo elaborar un plan para este fondo común entre los dos, con las metas de la pareja. Permite construir algo de a dos, a la vez que se mantiene un espacio de individualidad.

Las claves: Confianza, acuerdo y planeamiento

Es muy importante tener en cuenta que no hay un método mejor que el otro. Su elección dependerá de los objetivos de cada pareja.

Ustedes cuál eligen?

¿Cuán rico sos? Cómo medir tu nivel de riqueza

6 Feb

Muchas veces pensamos que cuanto más dinero ganemos, más ricos nos volveremos.
Pero esto no necesariamente es así…

Cuando recibís la buena noticia de que cobrarás unos pesos más, ¿Qué haces con ese dinero?
Si se te ocurrieron varias cosas que desde hace un tiempo querés comprarte, significa que no te estarás volviendo más rico con tu aumento.

Lo más común a medida que van aumentando nuestros ingresos, es que nuestros gastos se incrementen en la misma medida.
Cada vez nos acostumbramos a un nivel de consumo más alto, y así necesitaremos más dinero para poder mantener ese estilo de vida.

Al final de cuentas, cuando vamos a ver cuánto dinero nos quedó para nosotros… no tenemos nada!

Por esto es que la riqueza no depende de tus ingresos… sino de tus gastos.

Si lográs mantener tus gastos bajo control a medida que aumentan tus ingresos, podrás ver cómo aumenta tu reserva para el futuro.
Entonces, la riqueza no es cuánto dinero ganás, sino cuánto tiempo podrías vivir sin trabajar manteniendo tu estilo de vida.

En base a este punto de vista, la riqueza no se mide en dinero, sino en tiempo.

 

 

¿Ya hiciste la cuenta? No te preocupes si ahora tu riqueza no son más que unos pocos días… poco a poco iremos trabajando para que sea el resto de tu vida.

 

¿Cuánto dinero es necesario para ser feliz?… Más!

24 Ene

La felicidad y el dinero son dos conceptos tan asociados como años de historia tiene el apreciado papel.

Pero, cuánto hay de cierto en esta afirmación? Realmente el dinero puede hacernos más felices?

Los más moralistas dirán que absolutamente nada. La riqueza es tan apreciada en los deseos personales como criticada en comentarios filosóficos.

Se dice que corrompe al hombre, genera ambiciones y mata la felicidad que reside en las cosas más pequeñas y simples.

Las personas cuyo objetivo es la riqueza son catalogadas de egoístas, preocupados por bienes materiales y olvidados de la esencia de las personas.

Sin embargo, el dinero influye en cada uno de los aspectos de nuestra vida. Una situación de tranquilidad económica nos permitirá satisfacer nuestras necesidades, no sufrir privaciones, y vivir más tranquilos para disfrutar más de nuestro tiempo libre y familia.

Viéndolo desde esta perspectiva, el dinero no te hace  feliz… pero ayuda bastante!

El límite, como en todos los aspectos de esta vida, se encuentra en nuestra forma de ver las cosas.

Cuando enloquecemos por el dinero, hasta que él se convierta en el fin por sí mismo, es cuando las cosas pierden sentido y seguramente la felicidad se vea lejana.

Baucells y Sarín afirman que: “cualquiera sea nuestro nivel social, si nos mantenemos siempre en el mismo deja de hacernos felices; lo que da la felicidad es el paso de un escalón a otro.”

El crecimiento y la autosuperación son realmente muy gratificantes.

¿Qué más se puede querer cuando se tiene todo?

Entonces, si en tu patrimonio no contás con más que unos pocos pesos, alegrate!!

Tenés muchas más posibilidades de ser feliz…

¿Vos qué pensás?